¿Qué es?
Cuando las células sanguíneas inmaduras (los blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia.
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Causas
La causa de la leucemia se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que no es un padecimiento hereditario o contagioso. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos. Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, a la leucemia se le considera un "cáncer de la sangre".
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Síntomas
Los primeros síntomas son cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. También aparece anemia, cuyas características son palidez, cansancio y poca tolerancia al ejercicio, fruto de la disminución de glóbulos rojos.
Asimismo, la reducción del número de plaquetas provoca hemorragias esporádicas y la aparición de manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Además, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto. Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa. Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones.
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Tipos
Existen cuatro tipos principales de leucemia, denominados en función de la velocidad de progresión y del tipo de glóbulo blanco al que afectan. Las leucemias agudas progresan rápidamente; las leucemias crónicas se desarrollan de forma lenta. Las leucemias linfáticas afectan a los linfocitos; las leucemias mieloides (mielocíticas) afectan a los mielocitos. Los mielocitos se transforman en granulocitos, otra manera de denominar a los neutrófilos.
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Diagnósticos
Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa.
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Tratamientos
El tratamiento recomendado en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas. Dicho tratamiento tiene tres fases: la de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento. En la fase de inducción a la remisión, cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas. Cuando ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas de la leucemia desaparecen. En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión. La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo hasta completar tres años de tratamiento.
miércoles, 13 de enero de 2010
ENFERMEDAD DE HODGKIN
¿QUÉ ES?
La enfermedad de Hodgkin es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático.
El sistema linfático está formado por una serie de vasos que recorren todo el cuerpo y por ganglios que son como unos colectores.
Los ganglios linfáticos son como unas pequeñas bolsitas (o racimo de uvas) que se encuentran, en distintas partes del organismo, en zonas como el cuello, las axilas, las ingles, el tórax, el abdomen y la pelvis.
Estas dos estructuras transportan y contienen la linfa que está compuesta por un tipo de glóbulos blancos llamados linfocitos.
El tejido linfático también se forma en otros órganos de nuestro cuerpo como son el bazo, la médula ósea y el timo.
La función de los linfocitos es la de defensa del organismo.
El bazo, glándula vascular sanguínea, situada en el lado izquierdo del abdomen, debajo de las costillas, produce linfocitos y otras células del sistema linfático. También almacena células sanas de la sangre y filtra células dañadas, bacterias y productos de desecho de las células.
La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos y que se encarga de la producción de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas).
El timo es una glándula que se encuentra, en la base del cuello, en el tórax y que produce un linfocito especial llamado linfocito T.
Los linfomas, o tumor del tejido linfático, se clasifican en dos tipos: linfomas o enfermedad de Hodgkin, denominados así por el doctor Thomas Hodgkin, quien los descubrió, y los linfomas no Hodgkin.
Las células de los linfomas Hodgkin son diferentes de las células de los no Hodgkin. Se denominan células de Reed-Sternberg, apellidos de los médicos que las descubrieron, y son un tipo de linfocitos B malignos. Los linfocitos B normales son los que se encargan de la defensa de las infecciones.
La enfermedad de Hodgkin produce una inflamación del tejido linfático. Puede ocurrir en cualquier zona donde se encuentre este tejido.
Los linfocitos B malignos pueden diseminarse, a través de los vasos linfáticos, a cualquier zona del cuerpo. También si pasan al torrente sanguíneo pueden afectar a múltiples órganos.
La enfermedad de Hodgkin es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático.
El sistema linfático está formado por una serie de vasos que recorren todo el cuerpo y por ganglios que son como unos colectores.
Los ganglios linfáticos son como unas pequeñas bolsitas (o racimo de uvas) que se encuentran, en distintas partes del organismo, en zonas como el cuello, las axilas, las ingles, el tórax, el abdomen y la pelvis.
Estas dos estructuras transportan y contienen la linfa que está compuesta por un tipo de glóbulos blancos llamados linfocitos.
El tejido linfático también se forma en otros órganos de nuestro cuerpo como son el bazo, la médula ósea y el timo.
La función de los linfocitos es la de defensa del organismo.
El bazo, glándula vascular sanguínea, situada en el lado izquierdo del abdomen, debajo de las costillas, produce linfocitos y otras células del sistema linfático. También almacena células sanas de la sangre y filtra células dañadas, bacterias y productos de desecho de las células.
La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el interior de los huesos y que se encarga de la producción de células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas).
El timo es una glándula que se encuentra, en la base del cuello, en el tórax y que produce un linfocito especial llamado linfocito T.
Los linfomas, o tumor del tejido linfático, se clasifican en dos tipos: linfomas o enfermedad de Hodgkin, denominados así por el doctor Thomas Hodgkin, quien los descubrió, y los linfomas no Hodgkin.
Las células de los linfomas Hodgkin son diferentes de las células de los no Hodgkin. Se denominan células de Reed-Sternberg, apellidos de los médicos que las descubrieron, y son un tipo de linfocitos B malignos. Los linfocitos B normales son los que se encargan de la defensa de las infecciones.
La enfermedad de Hodgkin produce una inflamación del tejido linfático. Puede ocurrir en cualquier zona donde se encuentre este tejido.
Los linfocitos B malignos pueden diseminarse, a través de los vasos linfáticos, a cualquier zona del cuerpo. También si pasan al torrente sanguíneo pueden afectar a múltiples órganos.
CANCER DE PANCREAS
¿QUÉ ES?
En los Estados Unidos cada año se diagnostican 29.000 nuevos casos de cáncer de páncreas cada año, una enfermedad que ocupa el quinto puesto de mortalidad por cáncer en todo el mundo. Se trata de uno de los tipos de tumores más difíciles de diagnosticar, debido a que los síntomas suelen aparecer cuando la enfermedad ya está en una fase demasiado avanzada. Además, la localización de esta glándula impide que los tumores más pequeños sean detectados durante las revisiones rutinarias.
El páncreas es una glándula situada en el abdomen, entre el estómago y la columna vertebral, y cercana a otros órganos como el intestino o el hígado. Con su peculiar forma de pera, el páncreas es el encargado de fabricar insulina y otras hormonas, que llegan al flujo sanguíneo y circulan por todo el organismo con el objetivo de emplear o acumular para más adelante la energía procedente de los alimentos. Además, esta glándula también segrega jugos pancreáticos, que contienen enzimas necesarias para digerir la comida.
Los tumores de páncreas pueden dividirse en dos grandes grupos, según su naturaleza, benignos o malignos. Los primeros no son cancerígenos, y los cirujanos pueden extirparlos sin mayor complicación. De hecho, la mayoría de las veces no vuelven a reaparecer después de la operación, y las células de estas tumoraciones no suelen propagarse más allá de su localización inicial. En el caso de los tumores malignos, la gravedad es mayor, y el riesgo para la vida del paciente aumenta. Las células malignas pueden llegar a invadir y dañar los tejidos colindantes, llegando a 'colarse' en el flujo sanguíneo e incluso en el sistema linfático. Éste, encargado de la defensa del organismo, es el que las células enfermas emplean como medio de trasporte para viajar desde el tumor hasta otras zonas del organismo.
Esta expansión es lo que se conoce como metástasis. Cuando las células enfermas alcanzan los ganglios linfáticos, donde se producen los glóbulos blancos (o células defensivas), es fácil que la enfermedad alcance otros ganglios y tejidos, como el hígado o los pulmones (lo que se conoce como metástasis a distancia). En otras ocasiones, la patología se propaga hasta el peritoneo, el tejido que recubre el abdomen, en estos casos se considera que la extensión es local.
Existe un tipo de cáncer pancreático muy raro, que comienza en las células que producen insulina y otras hormonas, de las que toma su nombre, cáncer de las células de los islotes pancreáticos. En estos casos, el organismo produce demasiada insulina.
En los Estados Unidos cada año se diagnostican 29.000 nuevos casos de cáncer de páncreas cada año, una enfermedad que ocupa el quinto puesto de mortalidad por cáncer en todo el mundo. Se trata de uno de los tipos de tumores más difíciles de diagnosticar, debido a que los síntomas suelen aparecer cuando la enfermedad ya está en una fase demasiado avanzada. Además, la localización de esta glándula impide que los tumores más pequeños sean detectados durante las revisiones rutinarias.
El páncreas es una glándula situada en el abdomen, entre el estómago y la columna vertebral, y cercana a otros órganos como el intestino o el hígado. Con su peculiar forma de pera, el páncreas es el encargado de fabricar insulina y otras hormonas, que llegan al flujo sanguíneo y circulan por todo el organismo con el objetivo de emplear o acumular para más adelante la energía procedente de los alimentos. Además, esta glándula también segrega jugos pancreáticos, que contienen enzimas necesarias para digerir la comida.
Los tumores de páncreas pueden dividirse en dos grandes grupos, según su naturaleza, benignos o malignos. Los primeros no son cancerígenos, y los cirujanos pueden extirparlos sin mayor complicación. De hecho, la mayoría de las veces no vuelven a reaparecer después de la operación, y las células de estas tumoraciones no suelen propagarse más allá de su localización inicial. En el caso de los tumores malignos, la gravedad es mayor, y el riesgo para la vida del paciente aumenta. Las células malignas pueden llegar a invadir y dañar los tejidos colindantes, llegando a 'colarse' en el flujo sanguíneo e incluso en el sistema linfático. Éste, encargado de la defensa del organismo, es el que las células enfermas emplean como medio de trasporte para viajar desde el tumor hasta otras zonas del organismo.
Esta expansión es lo que se conoce como metástasis. Cuando las células enfermas alcanzan los ganglios linfáticos, donde se producen los glóbulos blancos (o células defensivas), es fácil que la enfermedad alcance otros ganglios y tejidos, como el hígado o los pulmones (lo que se conoce como metástasis a distancia). En otras ocasiones, la patología se propaga hasta el peritoneo, el tejido que recubre el abdomen, en estos casos se considera que la extensión es local.
Existe un tipo de cáncer pancreático muy raro, que comienza en las células que producen insulina y otras hormonas, de las que toma su nombre, cáncer de las células de los islotes pancreáticos. En estos casos, el organismo produce demasiada insulina.
CANCER DE ESTOMAGO
EL ESTÓMAGO Y EL APARATO DIGESTIVO
El estómago es un órgano hueco en forma de letra ‘J’ o de gaita que se sitúa en la zona más alta del abdomen y forma parte del aparato digestivo. Recibe el alimento que ingerimos por la boca a través del esófago.
Cuando penetra la comida en su interior, los músculos del estómago comienzan a contraerse rítmicamente y van poco a poco amasando y mezclando la comida para conseguir una pasta fluida. A este movimiento se añade la acción de los ‘jugos gástricos’: sustancias que son producidas por células especiales que tapizan el interior del estómago.
Estos líquidos contribuyen a transformar el alimento hasta conseguir una masa homogénea. Todo este proceso forma parte de la digestión de los alimentos. Cuando el contenido del estómago ha sido procesado y mezclado convenientemente como en una hormigonera, se abre una válvula llamada píloro que permite que la ‘mezcla’ pase al intestino delgado para continuar su tránsito a través del tubo digestivo.
El estómago es un órgano hueco en forma de letra ‘J’ o de gaita que se sitúa en la zona más alta del abdomen y forma parte del aparato digestivo. Recibe el alimento que ingerimos por la boca a través del esófago.
Cuando penetra la comida en su interior, los músculos del estómago comienzan a contraerse rítmicamente y van poco a poco amasando y mezclando la comida para conseguir una pasta fluida. A este movimiento se añade la acción de los ‘jugos gástricos’: sustancias que son producidas por células especiales que tapizan el interior del estómago.
Estos líquidos contribuyen a transformar el alimento hasta conseguir una masa homogénea. Todo este proceso forma parte de la digestión de los alimentos. Cuando el contenido del estómago ha sido procesado y mezclado convenientemente como en una hormigonera, se abre una válvula llamada píloro que permite que la ‘mezcla’ pase al intestino delgado para continuar su tránsito a través del tubo digestivo.
CANCER DE HIGADO
EL HÍGADO
El hígado, órgano de mayor tamaño del cuerpo humano sin contar la piel, se localiza debajo de las costillas, en lado derecho del abdomen.
Entre sus principales funciones destacan la filtración de la sangre y la eliminación de los desechos tóxicos, así como la fabricación de enzimas que ayudan a digerir los alimentos, convirtiéndolos en sustancias necesarias para el buen funcionamiento del organismo. Algunos nutrientes tienen que modificarse químicamente (metabolizarse) en el hígado antes de que el resto del cuerpo los pueda usar como fuente de energía. El hígado produce algunos de los factores de coagulación que evitan que la sangre esté demasiado líquida y segrega además bilis al intestino para ayudar a absorber los nutrientes.
El hígado se divide en tres lóbulos, el derecho, el izquierdo y uno más pequeño denominado cuadrado, que a su vez se subdividen en segmentos. Al contrario que la mayoría de los demás órganos del cuerpo, recibe sangre de dos fuentes. La arteria hepática suple al hígado con sangre rica en oxígeno mientras que la vena porta transporta sangre rica en nutrientes desde los intestinos. Toda la sangre procedente del tubo digestivo atraviesa el hígado antes de llegar al resto del organismo, lo que lo convierte en una especie de 'aduana' frente al mundo exterior.
El hígado, órgano de mayor tamaño del cuerpo humano sin contar la piel, se localiza debajo de las costillas, en lado derecho del abdomen.
Entre sus principales funciones destacan la filtración de la sangre y la eliminación de los desechos tóxicos, así como la fabricación de enzimas que ayudan a digerir los alimentos, convirtiéndolos en sustancias necesarias para el buen funcionamiento del organismo. Algunos nutrientes tienen que modificarse químicamente (metabolizarse) en el hígado antes de que el resto del cuerpo los pueda usar como fuente de energía. El hígado produce algunos de los factores de coagulación que evitan que la sangre esté demasiado líquida y segrega además bilis al intestino para ayudar a absorber los nutrientes.
El hígado se divide en tres lóbulos, el derecho, el izquierdo y uno más pequeño denominado cuadrado, que a su vez se subdividen en segmentos. Al contrario que la mayoría de los demás órganos del cuerpo, recibe sangre de dos fuentes. La arteria hepática suple al hígado con sangre rica en oxígeno mientras que la vena porta transporta sangre rica en nutrientes desde los intestinos. Toda la sangre procedente del tubo digestivo atraviesa el hígado antes de llegar al resto del organismo, lo que lo convierte en una especie de 'aduana' frente al mundo exterior.
CANCER DE BOCA Y ESOFAGO
UNA LECCIÓN DE ANATOMÍA
Labios, dientes, encías, mucosa bucal (revestimiento interior de labios y mejillas), el piso de la boca, el paladar y también la pequeña región situada detrás de las muelas del juicio. Todas estas zonas son las que componen la cavidad oral que, junto a la faringe (tercio posterior de la lengua y la garganta, y amígdalas) son las regiones que resultan afectadas por las células malignas. Por otro lado, entre la garganta y el estómago, el conducto por el que transitan, entre otras sustancias, la bebida y el alimento, es el esófago. Éste está localizado justo inmediatamente detrás de la tráquea y en un adulto tiene una longitud que ronda los 25 centímetros.
Los tumores que se localizan en esta zona suelen ser de dos tipos, en función del carácter de las células malignas: carcinomas y adenocarcinomas. Los primeros, carcinomas de células escamosas –por su forma planas y parecida a una escama–, se originan en la capa de células que revisten las paredes internas de la boca y el esófago. En las etapas más tempranas, estos tumores están localizados, y sólo cuando la enfermedad progresa y las células malignas se extienden puede hablarse de cáncer invasivo. Los adenocarcinomas, por su parte, son aquellos tumores que se localizan en las células glandulares (aquellas que segregan líquidos mucosos para el recubrimiento interno de las paredes de los órganos).
Cuando la enfermedad se extiende, las células malignas llegan al sistema linfático, una compleja red de vasos, válvulas, conductos, ganglios y órganos distribuidos por todo el cuerpo que ayudan a proteger el ambiente líquido del organismo mediante la producción, filtración y transporte de linfa, el fluido que contiene las células encargadas de luchar contra enfermedades e infecciones. Las células cancerosas, para su traslado, emplean precisamente los ganglios linfáticos, pequeñas acumulaciones de células defensivas. En el caso del cáncer oral, estos ganglios suelen viajar hasta el cuello, aunque también es posible que alcancen otras partes del cuerpo (hígado, pulmones, cerebro e incluso huesos), igual que ocurre con los tumores originados en el esófago.
Labios, dientes, encías, mucosa bucal (revestimiento interior de labios y mejillas), el piso de la boca, el paladar y también la pequeña región situada detrás de las muelas del juicio. Todas estas zonas son las que componen la cavidad oral que, junto a la faringe (tercio posterior de la lengua y la garganta, y amígdalas) son las regiones que resultan afectadas por las células malignas. Por otro lado, entre la garganta y el estómago, el conducto por el que transitan, entre otras sustancias, la bebida y el alimento, es el esófago. Éste está localizado justo inmediatamente detrás de la tráquea y en un adulto tiene una longitud que ronda los 25 centímetros.
Los tumores que se localizan en esta zona suelen ser de dos tipos, en función del carácter de las células malignas: carcinomas y adenocarcinomas. Los primeros, carcinomas de células escamosas –por su forma planas y parecida a una escama–, se originan en la capa de células que revisten las paredes internas de la boca y el esófago. En las etapas más tempranas, estos tumores están localizados, y sólo cuando la enfermedad progresa y las células malignas se extienden puede hablarse de cáncer invasivo. Los adenocarcinomas, por su parte, son aquellos tumores que se localizan en las células glandulares (aquellas que segregan líquidos mucosos para el recubrimiento interno de las paredes de los órganos).
Cuando la enfermedad se extiende, las células malignas llegan al sistema linfático, una compleja red de vasos, válvulas, conductos, ganglios y órganos distribuidos por todo el cuerpo que ayudan a proteger el ambiente líquido del organismo mediante la producción, filtración y transporte de linfa, el fluido que contiene las células encargadas de luchar contra enfermedades e infecciones. Las células cancerosas, para su traslado, emplean precisamente los ganglios linfáticos, pequeñas acumulaciones de células defensivas. En el caso del cáncer oral, estos ganglios suelen viajar hasta el cuello, aunque también es posible que alcancen otras partes del cuerpo (hígado, pulmones, cerebro e incluso huesos), igual que ocurre con los tumores originados en el esófago.
TUMORES GINECOLOGICOS
¿QUÉ SON LOS TUMORES GINECOLÓGICOS?
Los ovarios son dos y están en la pelvis, uno a cada lado del útero. Tienen la forma y tamaño de una almendra, y producen tanto óvulos como hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) que se encargan de dar forma y rasgos femeninos al cuerpo y de regular la menstruación y el embarazo entre otras cosas. El cáncer de ovario representa el 4% de los tumores que afectan a la mujer.
Los quistes en el ovario son tumores benignos que suelen desaparecer de manera espontánea. En el caso de que persistan o crezcan, el médico puede extirparlos. Hay tres tipos fundamentales de tumores malignos; los que se forman en la superficie del ovario se denominan carcinoma epitelial y son los más comunes. También, pero de manera mucho menos frecuente, se pueden dar casos de cáncer en las células que producen los óvulos y en los tejidos que rodean al ovario.
Las metástasis más comunes en el cáncer de ovario se dan en el peritoneo, que es la bolsa que recubre a los intestinos. En estos casos se produce ascitis (acumulación de líquidos en el abdomen), mientras que si llegan al sistema sanguíneo o al linfático, las células cancerígenas pueden viajar por todo el cuerpo, lo que aumentan las posibilidades de metástasis en otras partes del cuerpo.
El cuello del útero, también llamado cervix, une la vagina con la cavidad del útero que está recubierto por el endometrio. El cáncer de cérvix también es conocido como carcinoma escamoso ya que las células que recubren su superficie son planas y muy delgadas, como si fuesen escamas.
Los científicos creen que no todas las células anormales que aparecen en el cérvix son cancerígenas, aunque sí es recomendable llevar a cabo chequeos regulares, porque éste puede ser el primer paso hacia el cáncer. A veces se trata de lesiones intraepiteliales formadas por tejido anormal que aparece sólo en la superficie del cervix. Suelen aparecer sobre todo en mujeres de 25 a 35 años y a veces desaparecen de forma espontánea. Los casos más graves se desarrollan en mujeres de 30 a 40 años y puede tardar meses, e incluso años en provocar el cáncer. Si van más allá de la superficie y crecen hacia la profundidad del cervix se llaman lesiones invasivas y suelen aparecer a partir de los 40.
El útero es la cavidad en la que se desarrolla el feto. Está compuesto por dos capas de tejidos diferentes: la interior, muy fina, que se llama endometrio y otra más externa, formada por músculo y llamada miometrio. La mayoría de los tumores del útero surgen tras la menopausia.
Se pueden dar principalmente tres casos de alteraciones benignas que, en caso de que no desaparezcan de forma natural, se pueden solucionar con cirugía. Los fibroides son grupos de células que crecen en el músculo del útero y nunca derivan en cáncer. Otro tipo de patología de este tipo es la endometriosis. Se da sobre todo en mujeres de 30 a 40 años que nunca han estado embarazadas y consiste en el crecimiento de tejido endometrial fuera del útero o cerca de otros órganos. Por último, la hiperplasia es un incremento del número de células en la superficie del útero que se suele tratar con hormonas o mediante cirugía.
Los ovarios son dos y están en la pelvis, uno a cada lado del útero. Tienen la forma y tamaño de una almendra, y producen tanto óvulos como hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) que se encargan de dar forma y rasgos femeninos al cuerpo y de regular la menstruación y el embarazo entre otras cosas. El cáncer de ovario representa el 4% de los tumores que afectan a la mujer.
Los quistes en el ovario son tumores benignos que suelen desaparecer de manera espontánea. En el caso de que persistan o crezcan, el médico puede extirparlos. Hay tres tipos fundamentales de tumores malignos; los que se forman en la superficie del ovario se denominan carcinoma epitelial y son los más comunes. También, pero de manera mucho menos frecuente, se pueden dar casos de cáncer en las células que producen los óvulos y en los tejidos que rodean al ovario.
Las metástasis más comunes en el cáncer de ovario se dan en el peritoneo, que es la bolsa que recubre a los intestinos. En estos casos se produce ascitis (acumulación de líquidos en el abdomen), mientras que si llegan al sistema sanguíneo o al linfático, las células cancerígenas pueden viajar por todo el cuerpo, lo que aumentan las posibilidades de metástasis en otras partes del cuerpo.
El cuello del útero, también llamado cervix, une la vagina con la cavidad del útero que está recubierto por el endometrio. El cáncer de cérvix también es conocido como carcinoma escamoso ya que las células que recubren su superficie son planas y muy delgadas, como si fuesen escamas.
Los científicos creen que no todas las células anormales que aparecen en el cérvix son cancerígenas, aunque sí es recomendable llevar a cabo chequeos regulares, porque éste puede ser el primer paso hacia el cáncer. A veces se trata de lesiones intraepiteliales formadas por tejido anormal que aparece sólo en la superficie del cervix. Suelen aparecer sobre todo en mujeres de 25 a 35 años y a veces desaparecen de forma espontánea. Los casos más graves se desarrollan en mujeres de 30 a 40 años y puede tardar meses, e incluso años en provocar el cáncer. Si van más allá de la superficie y crecen hacia la profundidad del cervix se llaman lesiones invasivas y suelen aparecer a partir de los 40.
El útero es la cavidad en la que se desarrolla el feto. Está compuesto por dos capas de tejidos diferentes: la interior, muy fina, que se llama endometrio y otra más externa, formada por músculo y llamada miometrio. La mayoría de los tumores del útero surgen tras la menopausia.
Se pueden dar principalmente tres casos de alteraciones benignas que, en caso de que no desaparezcan de forma natural, se pueden solucionar con cirugía. Los fibroides son grupos de células que crecen en el músculo del útero y nunca derivan en cáncer. Otro tipo de patología de este tipo es la endometriosis. Se da sobre todo en mujeres de 30 a 40 años que nunca han estado embarazadas y consiste en el crecimiento de tejido endometrial fuera del útero o cerca de otros órganos. Por último, la hiperplasia es un incremento del número de células en la superficie del útero que se suele tratar con hormonas o mediante cirugía.
CANCER DE COLON
¿QUÉ ES?
El cáncer colo-rectal consiste en el crecimiento descontrolado de células anormales en esa parte del intestino. Estas células pueden invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor. Si penetran en el torrente sanguíneo o linfático, pueden extenderse a cualquier parte del organismo y producir daños en otros órganos. A este proceso de expansión se le denomina metástasis.
El colon y el recto forman parte del sistema digestivo. El colon es la primera sección de intestino grueso. En él se siguen absorbiendo nutrientes y agua de los alimentos que han sido ingeridos, como ocurre en el intestino delgado, y sirve de contenedor para el material de desecho. Este material va avanzando hasta el recto, última parte del intestino grueso, hasta que es expulsado al exterior a través del ano.
El colon se divide en cuatro segmentos: ascendente, transverso, descendente y sigmoide. El recto se une al colon sigmoide.
Tanto el colon como el recto están formados por varias capas de tejido. Según estén afectadas una u otra capa, así será el pronóstico del cáncer.
El cáncer que comienza en el colon, se denomina cáncer de colon y el que comienza en el recto, cáncer de recto.
Según esté afectada una parte u otra, los síntomas serán distintos y las pruebas diagnósticas serán distintas y más eficaces para detectar el cáncer según la zona donde aparezca.
Se piensa que el cáncer de colon evoluciona lentamente antes de ser diagnosticado como tal. Antes de que se desarrolle un cáncer suelen aparecer lesiones en el intestino que se denominan displasias o pólipos adenomatosos.
Algunos tipos de pólipos no son cancerosos, pero el hecho de haber tenido aumenta la probabilidad de tener, en un futuro, cáncer en esa zona del intestino.
El cáncer de colon es la segunda causa de muerte por cáncer, después del cáncer de pulmón en el hombre y de el de mama, en la mujer. Entre un 22% y un 36% de los casos, se presenta la enfermedad avanzada y, en estos casos, el índice de supervivencia ronda a cero.
En nuestro país se producen 11.000 nuevos casos por año. La mortalidad inducida por este cáncer es de 10 muertes por cada 100.000 habitantes y año, con tendencia al aumento.
El cáncer de colon ha ido aumentando su frecuencia en los países desarrollados. Representa en conjunto el 15% de los tumores diagnosticados en el hombre.
La tasa de supervivencia a cinco años es del 90% en aquellas personas que han tenido una detección temprana del cáncer. Pero sólo son detectados un 37% de estos cánceres en un estadio temprano.
Si el cáncer se ha diseminado a órganos o ganglios linfáticos cercanos, la tasa de supervivencia disminuye a un 65%. Y si se ha extendido a órganos distantes, la tasa a cinco años es de un 8%.
El cáncer colo-rectal consiste en el crecimiento descontrolado de células anormales en esa parte del intestino. Estas células pueden invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor. Si penetran en el torrente sanguíneo o linfático, pueden extenderse a cualquier parte del organismo y producir daños en otros órganos. A este proceso de expansión se le denomina metástasis.
El colon y el recto forman parte del sistema digestivo. El colon es la primera sección de intestino grueso. En él se siguen absorbiendo nutrientes y agua de los alimentos que han sido ingeridos, como ocurre en el intestino delgado, y sirve de contenedor para el material de desecho. Este material va avanzando hasta el recto, última parte del intestino grueso, hasta que es expulsado al exterior a través del ano.
El colon se divide en cuatro segmentos: ascendente, transverso, descendente y sigmoide. El recto se une al colon sigmoide.
Tanto el colon como el recto están formados por varias capas de tejido. Según estén afectadas una u otra capa, así será el pronóstico del cáncer.
El cáncer que comienza en el colon, se denomina cáncer de colon y el que comienza en el recto, cáncer de recto.
Según esté afectada una parte u otra, los síntomas serán distintos y las pruebas diagnósticas serán distintas y más eficaces para detectar el cáncer según la zona donde aparezca.
Se piensa que el cáncer de colon evoluciona lentamente antes de ser diagnosticado como tal. Antes de que se desarrolle un cáncer suelen aparecer lesiones en el intestino que se denominan displasias o pólipos adenomatosos.
Algunos tipos de pólipos no son cancerosos, pero el hecho de haber tenido aumenta la probabilidad de tener, en un futuro, cáncer en esa zona del intestino.
El cáncer de colon es la segunda causa de muerte por cáncer, después del cáncer de pulmón en el hombre y de el de mama, en la mujer. Entre un 22% y un 36% de los casos, se presenta la enfermedad avanzada y, en estos casos, el índice de supervivencia ronda a cero.
En nuestro país se producen 11.000 nuevos casos por año. La mortalidad inducida por este cáncer es de 10 muertes por cada 100.000 habitantes y año, con tendencia al aumento.
El cáncer de colon ha ido aumentando su frecuencia en los países desarrollados. Representa en conjunto el 15% de los tumores diagnosticados en el hombre.
La tasa de supervivencia a cinco años es del 90% en aquellas personas que han tenido una detección temprana del cáncer. Pero sólo son detectados un 37% de estos cánceres en un estadio temprano.
Si el cáncer se ha diseminado a órganos o ganglios linfáticos cercanos, la tasa de supervivencia disminuye a un 65%. Y si se ha extendido a órganos distantes, la tasa a cinco años es de un 8%.
CANCER DE PROSTATA
¿QUÉ ES?
Se trata de un tumor maligno que se desarrolla en la glándula prostática. Consiste en un crecimiento descontrolado de las células prostáticas. Esto hace, entre otras cosas, que la próstata, por su situación, presione sobre la vejiga y la uretra impidiendo la salida normal de la orina.
La mayoría de los tumores cancerosos prostáticos crecen muy lentamente, aunque algunos lo hacen de forma rápida, incluso pueden propagarse.
La próstata es un órgano glandular, del tamaño de una nuez, presente en los hombres y situada alrededor del cuello vesical y parte de la uretra, por delante del recto. Secreta un líquido, blanquecino y viscoso, que se mezcla con el esperma en el momento de la eyaculación.
Existen vasos linfáticos que rodean la próstata y que desembocan en los ganglios linfáticos pélvicos.
Cuando aparece un cáncer en la próstata, existe la posibilidad de que las células cancerosas se diseminen a través de los vasos linfáticos y que afecten a los ganglios y de ahí a cualquier zona del cuerpo.
Se trata de un tumor maligno que se desarrolla en la glándula prostática. Consiste en un crecimiento descontrolado de las células prostáticas. Esto hace, entre otras cosas, que la próstata, por su situación, presione sobre la vejiga y la uretra impidiendo la salida normal de la orina.
La mayoría de los tumores cancerosos prostáticos crecen muy lentamente, aunque algunos lo hacen de forma rápida, incluso pueden propagarse.
La próstata es un órgano glandular, del tamaño de una nuez, presente en los hombres y situada alrededor del cuello vesical y parte de la uretra, por delante del recto. Secreta un líquido, blanquecino y viscoso, que se mezcla con el esperma en el momento de la eyaculación.
Existen vasos linfáticos que rodean la próstata y que desembocan en los ganglios linfáticos pélvicos.
Cuando aparece un cáncer en la próstata, existe la posibilidad de que las células cancerosas se diseminen a través de los vasos linfáticos y que afecten a los ganglios y de ahí a cualquier zona del cuerpo.
CANCER DE PIEL
¿QUÉ ES?
El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel.
Existen dos tipos: el tipo no melanoma y el melanoma.
El cáncer de tipo no melanoma es el más frecuente y se denomina no melanoma porque se forma a partir de otras células de la piel que no son las que acumulan el pigmento (los melanocitos). Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel menos el melanoma maligno que es menos frecuente y más maligno y que se explica más adelante.
El cáncer de piel se da más en las personas de piel blanca y que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares, sobre todo cuando la exposición solar tuvo lugar durante la infancia y se produjeron numerosas quemaduras solares. Aunque puede aparecer en cualquier parte de la piel, es más frecuente que se presente en la cara, cuello, manos y brazos.
Este cáncer es uno de los más frecuentes de todos los tipos de cáncer, y se calcula que se diagnostican dos millones de casos nuevos al año en el mundo.
En los últimos años, la incidencia del melanoma maligno ha aumentado espectacularmente, se ha multiplicado por 3,3 en varones y por 2,5 en mujeres, en los últimos veinte años en España. A pesar de esto, representa menos del 3% de todos los tumores y las campañas de diagnóstico precoz han permitido que la mortalidad se reduzca un 30% desde los años setenta.
Se puede reconocer por un cambio en el aspecto de la piel, como una herida que no sana o una pequeña protuberancia. También puede aparecer una mancha roja, áspera o escamosa con tendencia a crecer.
Ante cualquier cambio o anormalidad de la piel, hay que acudir al médico. Éste puede extraer una muestra y analizarla (biopsia) para comprobar si es un tumor maligno o no.
El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel.
Existen dos tipos: el tipo no melanoma y el melanoma.
El cáncer de tipo no melanoma es el más frecuente y se denomina no melanoma porque se forma a partir de otras células de la piel que no son las que acumulan el pigmento (los melanocitos). Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel menos el melanoma maligno que es menos frecuente y más maligno y que se explica más adelante.
El cáncer de piel se da más en las personas de piel blanca y que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares, sobre todo cuando la exposición solar tuvo lugar durante la infancia y se produjeron numerosas quemaduras solares. Aunque puede aparecer en cualquier parte de la piel, es más frecuente que se presente en la cara, cuello, manos y brazos.
Este cáncer es uno de los más frecuentes de todos los tipos de cáncer, y se calcula que se diagnostican dos millones de casos nuevos al año en el mundo.
En los últimos años, la incidencia del melanoma maligno ha aumentado espectacularmente, se ha multiplicado por 3,3 en varones y por 2,5 en mujeres, en los últimos veinte años en España. A pesar de esto, representa menos del 3% de todos los tumores y las campañas de diagnóstico precoz han permitido que la mortalidad se reduzca un 30% desde los años setenta.
Se puede reconocer por un cambio en el aspecto de la piel, como una herida que no sana o una pequeña protuberancia. También puede aparecer una mancha roja, áspera o escamosa con tendencia a crecer.
Ante cualquier cambio o anormalidad de la piel, hay que acudir al médico. Éste puede extraer una muestra y analizarla (biopsia) para comprobar si es un tumor maligno o no.
CANCER DE VEJIGA
¿QUÉ ES?
El cáncer de vejiga se produce cuando se desarrollan células malignas en el revestimiento de este órgano.
La orina pasa de los riñones a la vejiga a través de los uréteres que tienen forma de tubo.
La vejiga es una estructura circular musculosa que se abre para dejar paso a la orina. Va adaptando su tamaño a medida que se incrementa el volumen de orina y cuando se llena, envía señales nerviosas al cerebro que transmite la necesidad de orinar.
El cáncer de vejiga es más frecuente en el hombre que en la mujer, como tres veces más. Lo que refleja su estrecha relación con el tabaquismo.
En los últimos años, se ha visto un aumento del número de casos en las mujeres españolas, un fenómeno que se debe principalmente al incremento de las mujeres fumadoras y la incorporación de ésta al mundo laboral e industrial.
Es el segundo en frecuencia entre los cánceres urogenitales, siendo el primero el cáncer de próstata en varones. En la mujer ocupa el primer lugar.
El cáncer de vejiga representa el 2% de todos los cánceres. Es más frecuente en los países industrializados.
El cáncer de vejiga se produce cuando se desarrollan células malignas en el revestimiento de este órgano.
La orina pasa de los riñones a la vejiga a través de los uréteres que tienen forma de tubo.
La vejiga es una estructura circular musculosa que se abre para dejar paso a la orina. Va adaptando su tamaño a medida que se incrementa el volumen de orina y cuando se llena, envía señales nerviosas al cerebro que transmite la necesidad de orinar.
El cáncer de vejiga es más frecuente en el hombre que en la mujer, como tres veces más. Lo que refleja su estrecha relación con el tabaquismo.
En los últimos años, se ha visto un aumento del número de casos en las mujeres españolas, un fenómeno que se debe principalmente al incremento de las mujeres fumadoras y la incorporación de ésta al mundo laboral e industrial.
Es el segundo en frecuencia entre los cánceres urogenitales, siendo el primero el cáncer de próstata en varones. En la mujer ocupa el primer lugar.
El cáncer de vejiga representa el 2% de todos los cánceres. Es más frecuente en los países industrializados.
CANCER DE PULMON
¿QUÉ ES?
Las células son las unidades de vida más pequeñas del cuerpo humano. Una de sus funciones es reproducirse y morirse cuando ya no son útiles. Este proceso es muy ordenado, en el tiempo y en el espacio, de tal forma que permite que exista siempre el número adecuado de células para cada etapa de la vida.
Cuando esta multiplicación de células se produce de manera descontrolada, se forman masas anormales. A estas masas se les denomina tumores.
Puede haber tumores benignos y malignos. Los tumores benignos son aquellos que no se propagan a otras zonas y que no comprometen la vida de la persona.
Los tumores malignos suelen extenderse a otras partes del cuerpo y causan daño a los tejidos y a los órganos corporales pudiendo incluso provocar la muerte de la persona.
Las células malignas pueden moverse a través de la linfa o de la sangre y llegar a cualquier parte del cuerpo provocando un segundo tumor, que se denomina metastásico, porque no es el que se originó primero.
* Véalo en imágenes: Gráfico interactivo
El cáncer de pulmón consiste en un crecimiento anormal de las células del pulmón. La enfermedad se produce habitualmente en las paredes internas de los bronquios, y al crecer puede obstruir el paso del aire y alterar la respiración. Por este motivo, produce generalmente falta de aire, ahogo y fatiga.
Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón: el cáncer de células pequeñas o microcítico y el cáncer de células no pequeñas (no microcítico o broncogénico).
Este informe se ha elaborado con la colaboración del doctor Carlos García Girón (Hospital General Yagüe de Burgos), del Grupo Español de Cáncer de Pulmón
Las células son las unidades de vida más pequeñas del cuerpo humano. Una de sus funciones es reproducirse y morirse cuando ya no son útiles. Este proceso es muy ordenado, en el tiempo y en el espacio, de tal forma que permite que exista siempre el número adecuado de células para cada etapa de la vida.
Cuando esta multiplicación de células se produce de manera descontrolada, se forman masas anormales. A estas masas se les denomina tumores.
Puede haber tumores benignos y malignos. Los tumores benignos son aquellos que no se propagan a otras zonas y que no comprometen la vida de la persona.
Los tumores malignos suelen extenderse a otras partes del cuerpo y causan daño a los tejidos y a los órganos corporales pudiendo incluso provocar la muerte de la persona.
Las células malignas pueden moverse a través de la linfa o de la sangre y llegar a cualquier parte del cuerpo provocando un segundo tumor, que se denomina metastásico, porque no es el que se originó primero.
* Véalo en imágenes: Gráfico interactivo
El cáncer de pulmón consiste en un crecimiento anormal de las células del pulmón. La enfermedad se produce habitualmente en las paredes internas de los bronquios, y al crecer puede obstruir el paso del aire y alterar la respiración. Por este motivo, produce generalmente falta de aire, ahogo y fatiga.
Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón: el cáncer de células pequeñas o microcítico y el cáncer de células no pequeñas (no microcítico o broncogénico).
Este informe se ha elaborado con la colaboración del doctor Carlos García Girón (Hospital General Yagüe de Burgos), del Grupo Español de Cáncer de Pulmón
CANCER DE MAMA
QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?
El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.
La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.
Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé.
Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.
A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.
La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.
El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.
El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.
La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.
Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé.
Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.
A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.
La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.
El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.
CANCER DE MAMA
QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?
El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.
La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.
Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé.
Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.
A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.
La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.
El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.
El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.
La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.
Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé.
Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.
A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.
La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.
El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.
QUE ES UN INFARTO? Y PRIMEROS AUXILIOS...
Un Infarto, también llamado un ataque cardiaco, se presenta cuando la sangre que debe circular por una zona del corazón se ha interrumpido por completo.
Por desgracia, los infartos son la primera causa de muerte en España y en casi todos los países desarrollados, además no contribuimos a paralizarlo, puesto que seguimos haciéndonos daño a nosotros mismos con el tabaco, el alcohol, el estrés....
¿ A quién afecta más?:
Actualmente, tanto hombres como mujeres están casi a la misma altura a la hora de valorar quien tiene más posibilidades de sufrir un infarto.
Aunque los hombres siguen siendo los principales afectados, las mujeres, debido a sus nuevos hábitos (tabaco, poco deporte, etc...) y pasada la menopausia, pasan a ser las principales afectadas, finalizando en un balance así, una de cada dos mujeres muerte por infarto.
Síntomas de un infarto:
Dolor en el pecho detrás del esternón, que dura aproximadamente unos 20 minutos y que se irradia tanto a brazos como a hombros; también al cuello, dientes o mandíbula, incluso al abdomen o la espalda. Puede que sólo se sienta en uno de estos lugares.
Opresión en el tórax.
Dificultad a la hora de respirar, cansancio, fatiga.
Aturdimiento, mareos, palidez en el rostro.
Desmayos.
Tos.
Náuseas o vómitos.
Sudoración
Ansiedad.
Primeros Auxilios ante un infarto:
Siempre que estemos ante cualquiera de los síntomas antes expuestos, deberemos avisar de inmediato a la ambulancia o al Servicio de Urgencia.
Mientras llegan estos servicios, deberemos dejar al paciente que encuentre su postura, luego, quitaremos la ropa o accesorios que puedan apretar o molestar al paciente.
Otra cosa que podremos hacer es ventilar bien la habitación e intentar mantener la calma.
Alimentos buenos y malos:
ALIMENTOS BUENOS ALIMENTOS MALOS
Aceite de oliva Azúcares
Chocolate negro sal
Vino Comidas rápidas
Pescado azul grasas
Uva Bollerías
Aguacate Embutidos
No son los únicos alimentos, la lista se alarga, si tiene problemas con el corazón, lo recomendable es que hable con su médico y que le diseñe una dieta.
Factores nocivos:
Tabaco
Alcohol
Obesidad
Colesterol
Estrés
Hipertensión
Falta de verduras y/o frutas....
Por desgracia, los infartos son la primera causa de muerte en España y en casi todos los países desarrollados, además no contribuimos a paralizarlo, puesto que seguimos haciéndonos daño a nosotros mismos con el tabaco, el alcohol, el estrés....
¿ A quién afecta más?:
Actualmente, tanto hombres como mujeres están casi a la misma altura a la hora de valorar quien tiene más posibilidades de sufrir un infarto.
Aunque los hombres siguen siendo los principales afectados, las mujeres, debido a sus nuevos hábitos (tabaco, poco deporte, etc...) y pasada la menopausia, pasan a ser las principales afectadas, finalizando en un balance así, una de cada dos mujeres muerte por infarto.
Síntomas de un infarto:
Dolor en el pecho detrás del esternón, que dura aproximadamente unos 20 minutos y que se irradia tanto a brazos como a hombros; también al cuello, dientes o mandíbula, incluso al abdomen o la espalda. Puede que sólo se sienta en uno de estos lugares.
Opresión en el tórax.
Dificultad a la hora de respirar, cansancio, fatiga.
Aturdimiento, mareos, palidez en el rostro.
Desmayos.
Tos.
Náuseas o vómitos.
Sudoración
Ansiedad.
Primeros Auxilios ante un infarto:
Siempre que estemos ante cualquiera de los síntomas antes expuestos, deberemos avisar de inmediato a la ambulancia o al Servicio de Urgencia.
Mientras llegan estos servicios, deberemos dejar al paciente que encuentre su postura, luego, quitaremos la ropa o accesorios que puedan apretar o molestar al paciente.
Otra cosa que podremos hacer es ventilar bien la habitación e intentar mantener la calma.
Alimentos buenos y malos:
ALIMENTOS BUENOS ALIMENTOS MALOS
Aceite de oliva Azúcares
Chocolate negro sal
Vino Comidas rápidas
Pescado azul grasas
Uva Bollerías
Aguacate Embutidos
No son los únicos alimentos, la lista se alarga, si tiene problemas con el corazón, lo recomendable es que hable con su médico y que le diseñe una dieta.
Factores nocivos:
Tabaco
Alcohol
Obesidad
Colesterol
Estrés
Hipertensión
Falta de verduras y/o frutas....
SOBRE PESO, OBESIDAD Y CAUSAS POSIBLES
El sobrepeso es un estado anormal caracterizado por la acumulación excesiva de grasa en el organismo.
El concepto de sí una persona está excedida de peso, varía con la raza, sexo, edad, época y el lugar. En términos generales es más frecuente en las mujeres y después de los 35 años (aunque puede darse a cualquier edad).
Para que se acumule grasa en el organismo, es necesario que el número de calorías ingeridas sea mayor que el de las gastadas.
El organismo aumentará de peso por recibir y asimilar exceso de alimentación, o por gastar poco de lo asimilado. Esto se deberá a. factores causales exógenos (alimentación excesiva e inactividad) y también puede deberse a factores endrógenos (glandular y endócrino) aunque estos últimos no son los más frecuentes.
Alimentación excesiva
Se puede comer mucho por malos hábitos, por elegir mal los alimentos y por factores afectivos. Con frecuencia una persona reacciona a las situaciones de disgusto o ansiedad, ingiriendo alimentos en exceso y/o bebidas alcohólicas.
También cuando una persona tiene un trabajo sedentario y camina poco disminuye su consumo orgánico de calorías.
A veces so observa que una persona que come mucho y hace ejercicio vigoroso, se mantiene en su peso normal, mientras que al dejar de gastar energía física, aumenta rápidamente de peso, pues sigue comiendo lo mismo que cuando hacía ejercicio, en lugar de reducir su alimentación.
El mismo proceso sucede al llegar a la madurez.
Mal funcionamiento de ciertas glándulas
Otras veces el organismo consume menos alimentos por hallarse afectado el funcionamiento de una o varias glándulas de secreción interna (hipófisis, tiroides, páncreas, glándulas sexuales, suprarrenales, epífisis o glándula pienal), o ciertas zonas del sistema nervioso (hipotálamo). Las glándulas que más influyen son la pituitaria o hipófisis, las glándulas sexuales y la tiroides.
Resumiendo
Comúnmente las personas con exceso de peso comen mucho y hacen poco ejercicio, desconociendo los beneficios del movimiento y la actividad física.
La persona con sobrepeso no solo se queja de la deformación de su cuerpo, sino también de otras molestias como: agitación ante el menor esfuerzo, cansancio fácil, tendencia excesiva al sueño, etc.
Se pueden observar trastornos del corazón, elevación de la tensión arterial, facilidad para infecciones del aparato respiratorio, tendencia a la diabetes, a enfermedades del riñón, hígado y vías biliares, lesiones cardíacas, afecciones de las articulaciones de los miembros, nefritis, arteriosclerosis, edema pulmonar, reumatismo, trastornos menstruales, hernias, etc.
Tratamientos
En cada caso se debe comenzar tratando de descubrir la causa del sobrepeso: exceso de alimentación, falta de ejercicio, factores psicológicos o trastornos endocrinos. Por lo tanto es indispensable consultar al médico, quien aconsejará el tratamiento conveniente, según cada caso.
El concepto de sí una persona está excedida de peso, varía con la raza, sexo, edad, época y el lugar. En términos generales es más frecuente en las mujeres y después de los 35 años (aunque puede darse a cualquier edad).
Para que se acumule grasa en el organismo, es necesario que el número de calorías ingeridas sea mayor que el de las gastadas.
El organismo aumentará de peso por recibir y asimilar exceso de alimentación, o por gastar poco de lo asimilado. Esto se deberá a. factores causales exógenos (alimentación excesiva e inactividad) y también puede deberse a factores endrógenos (glandular y endócrino) aunque estos últimos no son los más frecuentes.
Alimentación excesiva
Se puede comer mucho por malos hábitos, por elegir mal los alimentos y por factores afectivos. Con frecuencia una persona reacciona a las situaciones de disgusto o ansiedad, ingiriendo alimentos en exceso y/o bebidas alcohólicas.
También cuando una persona tiene un trabajo sedentario y camina poco disminuye su consumo orgánico de calorías.
A veces so observa que una persona que come mucho y hace ejercicio vigoroso, se mantiene en su peso normal, mientras que al dejar de gastar energía física, aumenta rápidamente de peso, pues sigue comiendo lo mismo que cuando hacía ejercicio, en lugar de reducir su alimentación.
El mismo proceso sucede al llegar a la madurez.
Mal funcionamiento de ciertas glándulas
Otras veces el organismo consume menos alimentos por hallarse afectado el funcionamiento de una o varias glándulas de secreción interna (hipófisis, tiroides, páncreas, glándulas sexuales, suprarrenales, epífisis o glándula pienal), o ciertas zonas del sistema nervioso (hipotálamo). Las glándulas que más influyen son la pituitaria o hipófisis, las glándulas sexuales y la tiroides.
Resumiendo
Comúnmente las personas con exceso de peso comen mucho y hacen poco ejercicio, desconociendo los beneficios del movimiento y la actividad física.
La persona con sobrepeso no solo se queja de la deformación de su cuerpo, sino también de otras molestias como: agitación ante el menor esfuerzo, cansancio fácil, tendencia excesiva al sueño, etc.
Se pueden observar trastornos del corazón, elevación de la tensión arterial, facilidad para infecciones del aparato respiratorio, tendencia a la diabetes, a enfermedades del riñón, hígado y vías biliares, lesiones cardíacas, afecciones de las articulaciones de los miembros, nefritis, arteriosclerosis, edema pulmonar, reumatismo, trastornos menstruales, hernias, etc.
Tratamientos
En cada caso se debe comenzar tratando de descubrir la causa del sobrepeso: exceso de alimentación, falta de ejercicio, factores psicológicos o trastornos endocrinos. Por lo tanto es indispensable consultar al médico, quien aconsejará el tratamiento conveniente, según cada caso.
DESCARGAR PADRISIMOS TEMAS PARA WINOWS 7
http://www.arturogoga.com/2009/01/14/temas-para-windows-7-y-gadgets-fondos-etc-pimp-my-win7/
EL GASOLINAZO EDUCATIVO
El gasolinazo educativo
Axel Didriksson
02-Oct-2007
La Subsecretaría de Educación Superior de la SEP anunció que creará un sistema de créditos blandos para ampliar la cobertura en ese nivel educativo, desde una muy peculiar manera de revivir una fórmula vieja que ha fracasado ya en muchos países. Alguien le está soplando mal al subsecretario.
La vieja formulita de los créditos pretende que, por magia, la oferta de técnicos y profesionales pueda irse adecuando a las necesidades del mercado; que el derecho a la educación se entienda como un privilegio; que ocurra una inserción directa y con un alto nivel salarial del egresado en el mercado laboral, para que con ello éste pueda pagar inmediatamente el crédito obtenido; que la educación sea un costo individual y que, de conjunto, se tengan posibilidades de reducir los actuales desequilibrios de las finanzas públicas.
Todos estos argumentos buscan, en la realidad, ir en contra de la gratuidad de la educación, generar un subsidio indirecto a las escuelas privadas y vulnerar un derecho humano fundamental, desde perspectivas económicas totalmente equivocadas. La educación no es un costo que deba ser asumido por el estudiante. Se trata de una inversión social que tiene un alto impacto en la sociedad y no sólo en el mercado de trabajo ni en la economía. El presupuesto educativo público no es regresivo ni puede ser sustituido, porque con ello se discrimina a los estudiantes más pobres, se alienta la privatización y la mercantilización educativas y se profundizan las inequidades y las desigualdades, ya de por sí abismales. Cuando el estudiante se incorpora al mercado laboral, el gobierno debe gravar la renta que genera mediante los impuestos. Éstos deben ir al presupuesto de las universidades públicas. Pretender gravar doblemente es del todo injusto.
Además ya está probada la ineficiencia de la fórmula de los créditos. Por ejemplo, Jamil Salmi, economista principal de la división de recursos humanos del mismísimo Banco Mundial, en un estudio realizado en 1997, decía: “Para dar apoyo financiero a los estudiantes, muchos países han establecido programas de créditos que deben ser pagados después de la graduación. Desafortunadamente, hasta hoy, las experiencias con sistemas de créditos, de cincuenta países tanto industrializados como en vías de desarrollo, siendo latinoamericanos la mitad de esos países, no han resultado muy satisfactorias. La falta de viabilidad de estos sistemas de créditos se debe fundamentalmente a tres factores: tasas de interés muy subvencionadas, tasas altas de incumplimiento del pago y gastos administrativos muy altos. Aun los programas que han funcionado relativamente bien son modestos desde el punto de vista de sus tamaños, pues no cubren más de diez por ciento de la población estudiantil. No es seguro que se pueda mantener una administración eficaz, aun cuando se amplían estos programas de manera significativa” (Ediciones CRESALC-UNESCO, Caracas, 1997, p. 806).
La orientación del financiamiento a la educación expresa de forma nítida los intereses de los gobiernos cuando promueven mecanismos y enfoques que atentan contra un derecho social en el sentido más amplio. Por ello, el tema de los créditos al estudiante no es ni técnico ni económico, porque tiene implicaciones políticas y sociales, aunque, para variar, se presente como una ocurrencia. Promover este mecanismo obsoleto se asemeja al del gasolinazo: una política fiscal que puede prender más fuego y lo está atizando.
Axel Didriksson
02-Oct-2007
La Subsecretaría de Educación Superior de la SEP anunció que creará un sistema de créditos blandos para ampliar la cobertura en ese nivel educativo, desde una muy peculiar manera de revivir una fórmula vieja que ha fracasado ya en muchos países. Alguien le está soplando mal al subsecretario.
La vieja formulita de los créditos pretende que, por magia, la oferta de técnicos y profesionales pueda irse adecuando a las necesidades del mercado; que el derecho a la educación se entienda como un privilegio; que ocurra una inserción directa y con un alto nivel salarial del egresado en el mercado laboral, para que con ello éste pueda pagar inmediatamente el crédito obtenido; que la educación sea un costo individual y que, de conjunto, se tengan posibilidades de reducir los actuales desequilibrios de las finanzas públicas.
Todos estos argumentos buscan, en la realidad, ir en contra de la gratuidad de la educación, generar un subsidio indirecto a las escuelas privadas y vulnerar un derecho humano fundamental, desde perspectivas económicas totalmente equivocadas. La educación no es un costo que deba ser asumido por el estudiante. Se trata de una inversión social que tiene un alto impacto en la sociedad y no sólo en el mercado de trabajo ni en la economía. El presupuesto educativo público no es regresivo ni puede ser sustituido, porque con ello se discrimina a los estudiantes más pobres, se alienta la privatización y la mercantilización educativas y se profundizan las inequidades y las desigualdades, ya de por sí abismales. Cuando el estudiante se incorpora al mercado laboral, el gobierno debe gravar la renta que genera mediante los impuestos. Éstos deben ir al presupuesto de las universidades públicas. Pretender gravar doblemente es del todo injusto.
Además ya está probada la ineficiencia de la fórmula de los créditos. Por ejemplo, Jamil Salmi, economista principal de la división de recursos humanos del mismísimo Banco Mundial, en un estudio realizado en 1997, decía: “Para dar apoyo financiero a los estudiantes, muchos países han establecido programas de créditos que deben ser pagados después de la graduación. Desafortunadamente, hasta hoy, las experiencias con sistemas de créditos, de cincuenta países tanto industrializados como en vías de desarrollo, siendo latinoamericanos la mitad de esos países, no han resultado muy satisfactorias. La falta de viabilidad de estos sistemas de créditos se debe fundamentalmente a tres factores: tasas de interés muy subvencionadas, tasas altas de incumplimiento del pago y gastos administrativos muy altos. Aun los programas que han funcionado relativamente bien son modestos desde el punto de vista de sus tamaños, pues no cubren más de diez por ciento de la población estudiantil. No es seguro que se pueda mantener una administración eficaz, aun cuando se amplían estos programas de manera significativa” (Ediciones CRESALC-UNESCO, Caracas, 1997, p. 806).
La orientación del financiamiento a la educación expresa de forma nítida los intereses de los gobiernos cuando promueven mecanismos y enfoques que atentan contra un derecho social en el sentido más amplio. Por ello, el tema de los créditos al estudiante no es ni técnico ni económico, porque tiene implicaciones políticas y sociales, aunque, para variar, se presente como una ocurrencia. Promover este mecanismo obsoleto se asemeja al del gasolinazo: una política fiscal que puede prender más fuego y lo está atizando.
PLANEACION PATRIMONIAL
El objetivo fundamental de la planeacion patrimonial es el de darle funcionalidad y permanencia al patrimonio del empresario, en México desgraciadamente no se tiene la cultura de planear en ninguna área, es por eso que gran parte de los empresarios corren riesgos de un futuro incierto en cuanto a su patrimonio, por lo que en Grupo Caurí estamos convencidos que la planeacion patrimonial es el punto más importante que deben de tener en cuenta todos los empresarios. Para lo cual en Grupo Caurí contamos con el personal mas especializado en esta materia.
SINTOMAS DE UNA ADECUADA PLANEACIÓN PATRIMONIAL
◦Nulos riesgos penales del empresario y su familia
◦Posibilidad de alianza estratégica
◦Estructura patrimonial adecuada para bursatilización
◦Permanencia de la empresa en caso de conflicto con Bancos, Hacienda, discrepancia de socios y otros
◦Armonía y libertad para la inclusión y exclusión de socios
◦Seguridad económica de la familia en caso de muerte
◦Armonía en la sucesión patrimonial y de la dirección
En materia de Planeacion Patrimonial prestamos servicios a nuestros clientes en las siguientes áreas:
•Planeacion Patrimonial Empresarial
Objetivos:
1.Consolidación de patrimonio personalísimo y empresarial
2.Eliminar los riesgos penales del empresario y su familia
3.Sectorización de riesgos / protección patrimonial
4.Que la estructura financiera no contamine la operación de la empresa
5.Posibilidad de alianzas estratégicas
6.Estructuras patrimoniales adecuadas para la bursatilizacion
7.Permanencia de la empresa en caso de conflictos con acreedores o discrepancia de socios
•Planeacion Sucesoria
Objetivos:
1.Seguridad económica para la familia en caso de muerte
2.Armonía en la sucesión patrimonial y de la dirección de las empresas
•Planeacion Fiscal
Objetivos:
1.Optimización de cargas fiscales
2.Minimización de riesgos fiscales
3.Eliminar el pago de impuestos
4.Diferir el pago de impuestos
•Planeacion Legal
Objetivos:
1.Consolidación de patrimonio personalísimo y empresarial
2.Eliminar los riesgos penales del empresario y su familia
•Planeacion Financiera
Objetivos:
1.Consolidación de patrimonio personalísimo y empresarial
Eliminar los riesgos penales del empresario y su familia
SINTOMAS DE UNA ADECUADA PLANEACIÓN PATRIMONIAL
◦Nulos riesgos penales del empresario y su familia
◦Posibilidad de alianza estratégica
◦Estructura patrimonial adecuada para bursatilización
◦Permanencia de la empresa en caso de conflicto con Bancos, Hacienda, discrepancia de socios y otros
◦Armonía y libertad para la inclusión y exclusión de socios
◦Seguridad económica de la familia en caso de muerte
◦Armonía en la sucesión patrimonial y de la dirección
En materia de Planeacion Patrimonial prestamos servicios a nuestros clientes en las siguientes áreas:
•Planeacion Patrimonial Empresarial
Objetivos:
1.Consolidación de patrimonio personalísimo y empresarial
2.Eliminar los riesgos penales del empresario y su familia
3.Sectorización de riesgos / protección patrimonial
4.Que la estructura financiera no contamine la operación de la empresa
5.Posibilidad de alianzas estratégicas
6.Estructuras patrimoniales adecuadas para la bursatilizacion
7.Permanencia de la empresa en caso de conflictos con acreedores o discrepancia de socios
•Planeacion Sucesoria
Objetivos:
1.Seguridad económica para la familia en caso de muerte
2.Armonía en la sucesión patrimonial y de la dirección de las empresas
•Planeacion Fiscal
Objetivos:
1.Optimización de cargas fiscales
2.Minimización de riesgos fiscales
3.Eliminar el pago de impuestos
4.Diferir el pago de impuestos
•Planeacion Legal
Objetivos:
1.Consolidación de patrimonio personalísimo y empresarial
2.Eliminar los riesgos penales del empresario y su familia
•Planeacion Financiera
Objetivos:
1.Consolidación de patrimonio personalísimo y empresarial
Eliminar los riesgos penales del empresario y su familia
CUANDO ALGUIEN MUERE
Todos los seres vivos —incluyendo los bichos, los peces y las personas— mueren. Entender por qué tiene que ser así es difícil, incluso para los adultos. Tal vez sea la cosa más difícil de entender. Lo mejor que podemos hacer es aceptar la muerte como algo connatural a la vida. Es algo que ocurre, y no podemos hacer nada para cambiarlo.
¿Cuándo –y cómo— ocurre?
La mayoría de las veces, la gente tiene vidas muy muy largas. Mucha gente supera los 80 y los 90 años, y hay algunas personas que incluso viven más. De todos modos, el cuerpo, lentamente, con el paso de los años, se va gastando, exactamente igual que las ruedas de una vieja bicicleta o las pilas de tu juguete favorito. Cuando partes importantes del cuerpo —como el corazón, los pulmones o el cerebro— se desgastan y dejan de funcionar, lo más probable es que la persona muera. Cuando ocurre esto, decimos que la persona se ha muerto “de vieja".
A veces muere gente mucho más joven. Algunas personas se ponen muy enfermas y, a pesar del esfuerzo de los médicos y del uso de medicamentos, no hay manera de mantener funcionando al cuerpo de esa persona. Si una persona que estaba muy enferma muere, tal vez oigas decir a los adultos que ahora esa persona descansa en paz, puesto que ha dejado de sufrir. De todos modos, los médicos cada día descubren nuevas formas de prevenir y tratar enfermedades, de modo que las probabilidades de que una persona se recupere de una enfermedad aumentan día tras día.
Algunas personas mueren de repente, como en los accidentes. Este es probablemente el tipo de muerte más dura y difícil de asumir por los familiares y amigos del fallecido porque ocurre sin previo aviso y no hay tiempo para hacerse a la idea de que se va a perder a un ser querido. ¿Algo importante a recordar sobre este tipo de muertes? Suelen ser tan repentinas que las personas que mueren sienten poco dolor o nada de dolor en absoluto. Eso puede ser un consuelo para sus allegados.
¿A dónde va la gente cuando muere?
Mucha gente cree que, cuando alguien muere, lo único que muere es su cuerpo. Es como cuando una botella llena de agua se rompe y pierde toda utilidad. El recipiente se ha hecho trizas, pero lo que había dentro -el agua— perdura. La parte de la persona que perdura tras la muerte del cuerpo a menudo se denomina "alma" o "espíritu". Algunas personas creen que el alma es la parte del ser humano que ama, siente y crea; es la parte que nos convierte en quienes somos.
Nadie sabe a ciencia cierta lo que le ocurre a una persona después de morir. Hay muchas creencias diferentes sobre esta cuestión, y lo mejor es que hables con tu familia para saber qué creen ellos que ocurre tras la muerte del cuerpo. Así podrás decidir en qué creer.
¿Qué es el duelo?
Cuando perdemos a un ser querido, lo pasamos mal. Nos entristece pensar que esa persona dejará de estar a nuestro alrededor, que no podremos hablar con ella ni pasárnoslo bien juntos. Esa ausencia deja un profundo hueco en nuestras vidas. Tal vez tenías una mascota en casa que murió. ¿Te acuerdas de las primeras veces que entraste en casa tras la muerte de tu gato o de tu perro? Te extrañó no encontrarlo allí y lo echaste de menos. Si lloraste, está bien. Necesitamos expresar la tristeza y lamentar la pérdida de los animales u otros seres queridos cuando les llega la muerte.
Pero, como cuando te pelas la rodilla, el intenso dolor inicial desparecerá con el tiempo. La herida tardará un tiempo en curarse, pero te irá doliendo un poco menos cada día. Cuando alguien muere, ocurre lo mismo. Eso no significa que olvidemos o dejemos de echar en falta a la gente que ha muerto. Al cabo de un tiempo, podemos proseguir con nuestra vida, sin dejar por ello de querer al fallecido y recordándolo siempre.
Recordar a las personas fallecidas que queremos es una forma de mantenerlas vivas en nuestro recuerdo. Las fotos nos ayudan a hacerlo. Mirar un álbum de fotos puede ayudarnos a recordar los momentos felices que compartimos con esas personas. Muchas familias entierran los cuerpos de sus seres queridos en un cementerio. Luego pueden ir a visitar sus tumbas. No es que crean que las personas muertas están allí; solo se trata de un lugar especial para ir a pensar en lo mucho que significaron esas personas para ellos.
¿Qué pasará conmigo?
Cuando muera algún allegado tuyo, tal vez te preguntes si la demás gente importante en tu vida también morirá pronto. Tal vez te preguntes: "¿Morirá mi madre o mi padre?". Lo mejor que puedes hacer es compartir esos pensamientos con tu familia. Puede ser difícil —e incluso un poco doloroso— hablar sobre esas cosas, pero probablemente te irá bien expresar lo que sientes. Es importante que hables sobre los miedos que puedas tener en vez de ocultarlos o simular que no estás asustado. A la gente que te quiere le interesa saber lo que sientes para poderte ayudar.
¿Sabías que tú también puedes ayudar a los adultos con quienes convives si están tristes por la muerte de un ser querido? ¿Recuerdas algo divertido sobre la persona fallecida? ¿O un detalle que esa persona tuvo contigo? Comparte los buenos recuerdos que tengas sobre esa persona. Contribuirás a que todo el mundo se encuentre un poco mejor.
Yo también moriré algún día. ¿Qué debería hacer ahora?
¡¡VIVIR!!
Hay muchas cosas sobre la muerte que no sabemos ni sabremos nunca. Sabemos que nos llegará a todos, algún día. Pero no es algo en lo que deberías pensar ni por lo que te deberías preocupar. Te aguardan demasiadas cosas estupendas por experimentar en los muchos años que tienes por delante
¿Cuándo –y cómo— ocurre?
La mayoría de las veces, la gente tiene vidas muy muy largas. Mucha gente supera los 80 y los 90 años, y hay algunas personas que incluso viven más. De todos modos, el cuerpo, lentamente, con el paso de los años, se va gastando, exactamente igual que las ruedas de una vieja bicicleta o las pilas de tu juguete favorito. Cuando partes importantes del cuerpo —como el corazón, los pulmones o el cerebro— se desgastan y dejan de funcionar, lo más probable es que la persona muera. Cuando ocurre esto, decimos que la persona se ha muerto “de vieja".
A veces muere gente mucho más joven. Algunas personas se ponen muy enfermas y, a pesar del esfuerzo de los médicos y del uso de medicamentos, no hay manera de mantener funcionando al cuerpo de esa persona. Si una persona que estaba muy enferma muere, tal vez oigas decir a los adultos que ahora esa persona descansa en paz, puesto que ha dejado de sufrir. De todos modos, los médicos cada día descubren nuevas formas de prevenir y tratar enfermedades, de modo que las probabilidades de que una persona se recupere de una enfermedad aumentan día tras día.
Algunas personas mueren de repente, como en los accidentes. Este es probablemente el tipo de muerte más dura y difícil de asumir por los familiares y amigos del fallecido porque ocurre sin previo aviso y no hay tiempo para hacerse a la idea de que se va a perder a un ser querido. ¿Algo importante a recordar sobre este tipo de muertes? Suelen ser tan repentinas que las personas que mueren sienten poco dolor o nada de dolor en absoluto. Eso puede ser un consuelo para sus allegados.
¿A dónde va la gente cuando muere?
Mucha gente cree que, cuando alguien muere, lo único que muere es su cuerpo. Es como cuando una botella llena de agua se rompe y pierde toda utilidad. El recipiente se ha hecho trizas, pero lo que había dentro -el agua— perdura. La parte de la persona que perdura tras la muerte del cuerpo a menudo se denomina "alma" o "espíritu". Algunas personas creen que el alma es la parte del ser humano que ama, siente y crea; es la parte que nos convierte en quienes somos.
Nadie sabe a ciencia cierta lo que le ocurre a una persona después de morir. Hay muchas creencias diferentes sobre esta cuestión, y lo mejor es que hables con tu familia para saber qué creen ellos que ocurre tras la muerte del cuerpo. Así podrás decidir en qué creer.
¿Qué es el duelo?
Cuando perdemos a un ser querido, lo pasamos mal. Nos entristece pensar que esa persona dejará de estar a nuestro alrededor, que no podremos hablar con ella ni pasárnoslo bien juntos. Esa ausencia deja un profundo hueco en nuestras vidas. Tal vez tenías una mascota en casa que murió. ¿Te acuerdas de las primeras veces que entraste en casa tras la muerte de tu gato o de tu perro? Te extrañó no encontrarlo allí y lo echaste de menos. Si lloraste, está bien. Necesitamos expresar la tristeza y lamentar la pérdida de los animales u otros seres queridos cuando les llega la muerte.
Pero, como cuando te pelas la rodilla, el intenso dolor inicial desparecerá con el tiempo. La herida tardará un tiempo en curarse, pero te irá doliendo un poco menos cada día. Cuando alguien muere, ocurre lo mismo. Eso no significa que olvidemos o dejemos de echar en falta a la gente que ha muerto. Al cabo de un tiempo, podemos proseguir con nuestra vida, sin dejar por ello de querer al fallecido y recordándolo siempre.
Recordar a las personas fallecidas que queremos es una forma de mantenerlas vivas en nuestro recuerdo. Las fotos nos ayudan a hacerlo. Mirar un álbum de fotos puede ayudarnos a recordar los momentos felices que compartimos con esas personas. Muchas familias entierran los cuerpos de sus seres queridos en un cementerio. Luego pueden ir a visitar sus tumbas. No es que crean que las personas muertas están allí; solo se trata de un lugar especial para ir a pensar en lo mucho que significaron esas personas para ellos.
¿Qué pasará conmigo?
Cuando muera algún allegado tuyo, tal vez te preguntes si la demás gente importante en tu vida también morirá pronto. Tal vez te preguntes: "¿Morirá mi madre o mi padre?". Lo mejor que puedes hacer es compartir esos pensamientos con tu familia. Puede ser difícil —e incluso un poco doloroso— hablar sobre esas cosas, pero probablemente te irá bien expresar lo que sientes. Es importante que hables sobre los miedos que puedas tener en vez de ocultarlos o simular que no estás asustado. A la gente que te quiere le interesa saber lo que sientes para poderte ayudar.
¿Sabías que tú también puedes ayudar a los adultos con quienes convives si están tristes por la muerte de un ser querido? ¿Recuerdas algo divertido sobre la persona fallecida? ¿O un detalle que esa persona tuvo contigo? Comparte los buenos recuerdos que tengas sobre esa persona. Contribuirás a que todo el mundo se encuentre un poco mejor.
Yo también moriré algún día. ¿Qué debería hacer ahora?
¡¡VIVIR!!
Hay muchas cosas sobre la muerte que no sabemos ni sabremos nunca. Sabemos que nos llegará a todos, algún día. Pero no es algo en lo que deberías pensar ni por lo que te deberías preocupar. Te aguardan demasiadas cosas estupendas por experimentar en los muchos años que tienes por delante
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